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martes, 13 de julio de 2010

YENDO A LA RAÍZ DEL PROBLEMA

Hay una expresión que dice: "El toro se agarra por los cuernos", y se usa para significar que las cosas se enfrentan con responsabilidad y decisión. En general, el ser humano tiende a atacarlas consecuencias de los problemas y no las causas. Así -por ejemplo- si los jóvenes practican el sexo fuera del matrimonio y en edades impropias para esto, en lugar de enseñarles valores como la castidad, la responsabilidad, el temor de Dios, lo que hacemos es repartirles preservativos en las escuelas para que lo hagan con "Seguridad".

Algo parecido sucede con la sociedad que se queja de la policía nacional por los excesos que comete, en particular el de disparar contra ciudadanos indefensos porque no se detienen cuando se le hace señal de pararse, generalmente en un lugar oscuro y con un personal poco identificable, lo cual se presta para confusión.
Ya van 2 muertos y un herido en pocos días y hay quienes han pedido una reforma total de la policía, y los más radicales han pedido que sea disuelta. La verdad es que la gente se siente insegura. Sin embargo, y para ser justos, es bueno recordar que la policía tiene que enfrentarse con una delicuencia que ha crecido desproporcionadamente en los últimos 10 ó 15 años, que los delicuentes han hecho maestría y se han sofisticado, y a veces se llevan mucha ventaja a la policía en tecnología y logística. En especial el narcotráfico, cuenta con equipos modernos, lanchas rápidas, avionetas y mucho más. Ahora la República Dominicana no es solo puente de droga desde centro y sur América hacia Estados Unidos, sino que hay un gran mercando consumidor, compuestos por personas de todos los niveles sociales. Estas personan cuando no tienen su droga, salen a buscar por todos los medio con que comprarla, y esto se traduce en aumento de la delincuencia. Añada a esto lo dominicanos que ha sido deportados desde EE. UU., el aumento de las desigualdades sociales, y sobre todo la falta de temor a Dios, y entonces tendrá la explicación de la industria del secuestro, de los sicarios y de otras modalidades desconocidas o muy poco mencionadas hace algunos años.
¿Es la policía inocente en todo este desorden?. Me parece que no. Pero ¿Es la policía la única culpable? Definitivamente NO.
Veamos los siguiente. Si la policía atrapa a un delincuente y lo traduce a la justicia, y ésta a su vez lo envía de regreso a las calles, sea por miedo, o sea porque ha sido permeada por la corrupción (Igual que muchos policías), o por la burocrácia de códigos y leyes, entonces tenemos que estar de acuerdo que hay más de un culpable del problema.
Ahora consideremos lo siguiente: Si la gente no delinquiera tanto, ¿Estaríamos como estamos?. Verdad que no. Entonces, ¿A que se debe tanta violencia y tanta delincuencia?. Creo que si contestamos acertadamente esa pregunta, entoces estaremos abordando la raíz del problema y no solo las consecuencia.

He aquí algunas de las causas. En nuestro país las familias están divididas. Casí un 66% de los hogares creado terminan en divorcio. ¿Cuál es una de las consecuencias de hogares destruidos? Hijos que son propensos al uso de drogas y a la delicuencia. Un funcionario judicial me decía, que detrás del 80% de los casos de delincuencia juvenil hay un hogar roto o en crisis. Pero, ¿A escuchado usted a alguien decir que los hogares deben ser reformados?. La gente prefiere ignorar las causas que originan el problema. Pero ¿Qué diremos de los medio de comunicación que para conseguir audiencia exhiben programas cargados de violencia verbal y visual y de malos modales y falta de educación? ¿Acaso ellos no tiene responsabilidad en en problema que estamos abordando?. ¿A oído usted a alguien decir que hasta que o dejemos de evadir impuestos, estafar a los clientes, maltratar a nuestros hijos, atropeyar el derecho ajeno, colarnos en la fila, comprar votos, etc, no vamos a tener una sociedad libre de estas cosas?.
La Biblia dice: "Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores" (1Timoteo 6:10).
También dice: "De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?
Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís" (Santiago 4:1,2). (Véase también Marcos 7:21-23).

Los males de la gente y de toda la sociedad comienzan en el corazón. Es allí donde hay que trabajar. Si usted toma a una persona que le haya entregado su corazón a Cristo, y lo inserta en la sociedad, se dará cuenta que no tiene que decirle que evite las drogas, que respete el derecho de los demás, que cumpla con las leyes, porque esto es algo que Cristo le enseña a hacer, y mucho más allá, le enseña a amar a Dios con todo su corazón y a su prójimo como a si mismo.

Hasta que no ataquemos el problema donde éste se origina que es en el corazón, estaremos agarrando el rábano por las hojas. Hay que ir al corazón, al hogar, a la escuela, a las instituciones y luego a las calles.






Angela Bello dijo...
Al parecer es parte de la naturaleza humana evadir sus responsabilidades,estamos actuando al igual que Adan cuando el señor le pregunta porqué comió fruto del arbol prohibido, este se justificó con la expresión "la mujer que me diste", así nuestra sociedad, se justifica con que nuestro males vienen de las fuerzas policiales, de los gobiernos, de los paises grandes, pero olvidamos nuestra responsabilidad, sobre todo la que asumimos al tener hijos; la mayor violencia de nuestras calles, está viniendo actualmente de los jovenes y como bien dice usted en este articulo, son esos jovenes aquellos niños que desde el vientre no han sentido el amor, disciplina y ejemplo a lo que estan llamados los procreadores, y a lo que luego se suma todo el entorno. Dios continue bendiciendonos

1 comentario:

Angela Bello dijo...

Al parecer es parte de la naturaleza humana evadir sus responsabilidades,estamos actuando al igual que Adan cuando el señor le pregunta porqué comió fruto del arbol prohibido, este se justificó con la expresión "la mujer que me diste", así nuestra sociedad, se justifica con que nuestro males vienen de las fuerzas policiales, de los gobiernos, de los paises grandes, pero olvidamos nuestra responsabilidad, sobre todo la que asumimos al tener hijos; la mayor violencia de nuestras calles, está viniendo actualmente de los jovenes y como bien dice usted en este articulo, son esos jovenes aquellos niños que desde el vientre no han sentido el amor, disciplina y ejemplo a lo que estan llamados los procreadores, y a lo que luego se suma todo el entorno. Dios continue bendiciendonos