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viernes, 9 de abril de 2010

YO QUIERO LO QUE QUIERAS TÚ

Una vez le preguntaron a una señora: "Señora, Si Dios le da la oportunidad de que usted pida lo que quiera que él se lo va a dar, ¿Qué usted pediría?. Lo que él quiera darme -fue su respueta-. Si, Pero si Dios mismo le dice que pida lo que usted quiera, ¿Qué usted pediría?. Si él me da a elegir, entonces yo elijo que él elija por mi, porque yo se que él solo me dará lo que es mejor."

Romanos 12:1,2 dice: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradablea a Dios que es vuestro culto racional,
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea LA BUENA VOLUNTAD DE DIOS, AGRADABLE Y PERFECTA"
Así es la la voluntad de Dios: Buena, Agradable y Perfecta. ¿Qué podemos desear para nosotros mismos que supere lo que Dios quiere darnos?. Como dice una canción: "Yo quiero lo que quieras para mi, lo que tu me pidas he de hacer, pues yo se que saber lo que es mejor, yo quiero lo que quieras tú".
Siempre, al elegir lo que desemos, vamos a pedir que nos sea quitado todo dolor, toda prueba y toda dificultad, pero Dios sabe que son precisamente estas cosas que deseamos evitar las que nos hacen crecer y madurar espiritualmente.

Recuerde esto: Mientras usted trabaja para su bienestar y prosperidad, Dios lo hace para la salvación eterna de tu alma. "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados" (Romanos 8:28). El escritor a los Hebreos en el Cápitulo 12:10 hablando de la disciplina de los padres y de la disciplina del Señor, dice "Y aquelos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, Pero éste PARA LO QUE NOS ES PROVECHOSO, PARA QUE PARTICIPEMOS DE SU SANTIDAD".

Hay cosas que Dios dispone para nuestras vidas que son dificiles de aceptar para la carne, pero debemos estar dispuestos a acpetarlas y dejar de luchar y aprender a descansar en el Señor. Raquel no quiso aceptar la esterilidad que Dios le mandó, y se la pasó luchando con su hermana Lea, hasta que finalmente concibió, pero murio en un parto (Ver Génesis 29:31-30:8; 35:16-19).

Las cosas de Dios tienen su tiempo. Aprenda a esperar el tiempo de Dios de buena gana, porque ese tiempo le servirá para madurar. Ana es un buen ejemplo de lo que significa dejar de luchar con Dios y rendirse a esperar que se haga su voluntad (1 Samuel 1:8.18).

Si usted intenta forzar a Dios para salirse con la suya, quizá Dios le de lo que usted pida, pero no le será para bien . Vea lo que le pasó a los judíos cuando se empeñaron en que querían carne (Números 11). De manera que no se conforme con lograr la VOLUNTAD PERMISIVA DE DIOS, sino aprenda a desear SU PERFECTA VOLUNTAD.

Jesuscristo en nuestro perfecto ejemplo. Deseaba ciertas cosas, pero se sometía a la voluntad de Dios (Mateo 26:39). Sabia esperar el tiempo del Padre (Lucas 9:51). Su agenda se escribía en el cielo (Juan 7:1-6).

Dios no es un cajero automático que usted le entra un código y recibo lo que quiere. Dios tiene voluntad, y su voluntad es sobenara en el cielo y en la tierra.

2 comentarios:

Angela bello dijo...

Casi siempre de forma automatica decimos que Dios haga su voluntad, frases como, si Dios quiere,lo que él disponga, entre otras,la decimos y escuchamos diariamente, pero en verdad a veces solo buscamos su aprobacion en lo que ya hemos decidido o creemos nos conviene; solo hasta que nos dejamos guiar por su palabra,es cuando realmente entendemos que lo que Dios quiere es que querramos lo que él quiere para nosotros.

fausto dijo...

Recuerdo al Apostol Pablo en 2Corintios 12, pidiendo al Señor por TRES ocaciones que quitara aquel aguijon de su carne; sin embargo no le fue quitado por que lo que él queria para él no era lo mismo queria Dios.